Tan asíntota a ti
viernes, 27 de abril de 2012
Y aquí vamos otra vez...
Uff, que año segundo ¿No? Todas las clases empiezan a las 8:30 am, mil controles semanales, almuerzos rapidísimos para poder estudiar para los malditos controles, estudiar para las clases de histologia, correr a San Joaquin y saber distinguir células, tenerle miedo a una anciana que ocupa photoshop y se parece a Ungenio Gonzalez de Condorito.
Les juro, tengo la cara con un montón de espinillas, puedo hacer ejercicio tan sólo una vez a la semana, mis ojeras espantan a cualquiera porque además la genetica no me ayuda y me tengo que pasar el dia entre clases, comiendo y sentada estudiando. Amo mi carrera, pero este año se me ha hecho increíblemente más pesado.
Recuerdo cuando el año pasado decía, estoy cambiada, ahora estoy más relajada y tengo mucha más vida social. Bueno, este año me ha ido mucho mejor pero mi vida social y actividades van en descrecendo.
Así es, todos los mitos que alguna vez escuché sobre medicina parecen ahora hacerse realidad. Esperen, aún tengo vida, solo que condensada y muy poca.
Sin embargo, que les puedo decir. "Nobody said it was easy, so here we go again".
martes, 20 de marzo de 2012
Ud. se me llevó la vida. ( Siendo irónica por supuesto)

La gente habla de decisiones, de libertad; pero diganme ...¿Acaso ese ser humano que fue engendrado no tiene derecho a vivir también? Si bien mi fundamento se basa mucho en mi fé y en lo que yo considero éticamente correcto, considero la legalizacion del aborto un acto de total soberbia por parte de la sociedad y además de violencia contra un ser que no puede defenderse. He escuchado a muchas mujeres proclamando sobre la libertad de elección sobre sus embarazos, porque este embrión se desarrolla en su cuerpo, pero diganme...¿Sólo por tenerlo tenemos el derecho de asesinarlo? En ese caso, si un dia nuestros hijos se enferman, o nos aburren o por alguna otra razón los consideramos no deseados podríamos llamar un doctor para que se encargue, quizás una sobreanestesia o algo así ¿No les parece? Obviamente de esta manera suena más crudo, porque estos seres humanos ya podemos verlos, y lamentablemente en el mundo de hoy, lo tangible y la ciencia dominan mucho nuestras desiciones.
Por otro lado, una justificación que escucho a menudo es el del aborto terapeutico, y cada vez que algo lo pronuncia me produce una sensación extraña puesto que, mayormente por la poca información que se maneja, no se sabe que muchos médicos suelen salvar a la madre en caso de que esté en peligro no teniendo de ninguna manera que intervenir directamente con la vida del feto. Esto se realiza basandose en el principio del doble efecto, en el que se busca el bien mayor; y si existe una consecuencia mala que resulte de todo esto; queda totalmente excluida puesto que la intención era buena. Por eso muchas veces en el caso de una madre con cáncer, si necesita ser irradiada, se realiza para tratar de salvarla y se intentan buscar los meses donde el feto pueda tener menor cantidad de malformaciones; y si aun asi se produce la muerte del feto, no fue porque se recurrió al aborto directamente ( Estudio Medicina por eso creo que se un poco más sobre este punto).
Siguiendo con el tema, si bien un embarazo no deseado puede ser traumático; existen muchas mujeres que después de abortar empiezan a experimentar sindrome post aborto, donde recaen en sentimientos de culpa pensando en que esa personita podria estar entre nosotros. El aborto no es la primera opcion mujeres, la adopcion tambien puede serla; ustedes dirán que triste, es peor dejar un niño abandonado; sin embargo, conozco casos cercanos de padres que no son fértiles ( y me han contado que tambien de muchos extranjeros que en sus paises no tienen la oportunidad puesto que el aborto ya esta legalizado) y que el poder tener un niño en sus vidas a través de la adopción les dio una felicidad inmensa, y que ahora tiene un lugar irremplazable en su corazón.
Al fin y al cabo, quizás nadie lea este comentario; pero al menos espero que sirva de reflexión. Primero será el aborto, luego la eutanasia, despues la cacotanasia....y finalmente ¿ En que terminará nuestra sociedad?
jueves, 9 de febrero de 2012
Vacaciones

Definitivamente estas vacaciones han sido completamente distintas a lo que pense que serían, ya que a diferencia de las personas normales siempre existe ese dilema en mi interior sobre si realmente las espero; claro, diganlo, estoy loca pero en verdad no es eso, mi problema con hacer nada radica en el hecho de que al no tener mi mente ocupada pienso en todo lo que hice, hago y haré cuestionando cada punto de mi vida lo que no es muy sano ( no, no tengo problemas con la soledad). Sin embargo este verano al menos al principio fue deporte, 3 veces por semana lo que me tenia regia y ocupada jajaja; luego llegaron los esperados trabajos de salud rural, donde conoci gente increible, aprendi monton y comparti un monton de experiencias, despues trabajando en la universidad recibiendo novatos ( que conste que cero segunda intencion) y después panoramas, panoramas y panoramas. De hecho aun no termino ni un libro!!!
Ahora sigo aqui, intentando aprender a manejar y esperando que llegue el ansiado viaje a Caburga con mis amigos de Medicina; y en verdad si lo pienso; casi siempre reclamo de mi falta de libertad pero he hecho muchas cosas y puedo decir que han sido unas excelentes vacaciones; nada es perfecto pero al menos estoy feliz.
Aqui dejo una foto de mi estupenda comunidad con la que comparti un excelente carrete el sabado. Hoy quiero a todo el mundo <3
domingo, 13 de noviembre de 2011
Las influencias de nuestro accionar.

Seguramente cada vez que ven una película piensan ¿Por qué la vida real no es así? Bien, después de meditarlo mucho tiempo he llegado a una conclusión no determinante de que nosotros mismos tenemos la culpa de que nuestra vida no luzca asi. En el siguiente ensayo hablo un poco de eso e intento hacer una aproximacion al libro la soledad de los numeros primos, por lo demás excelente para escapar un rato del quehacer diario.
La toma de decisiones, la libertad y sus implicancias.
“Somos libres, pero estamos atados a nuestros actos”
Anónimo
Existen momentos en nuestra vida, donde luego de mirar fotografías, observar videos, escuchar alguna canción o simplemente por que se vienen a nuestra mente aquellos recuerdos, comenzamos a tomarnos un tiempo de reflexión y a pensar en cada uno de los hechos que marcaron nuestra existencia, los protagonistas de estos, las circunstancias, las acciones que realizamos y nuestras motivaciones; y luego de este exhaustivo análisis, suelen aparecer ocasiones en que nos preguntamos, incluso con un grado de frustración, que habría pasado si hubiésemos tomado una opción contraria y cual fue el motor principal que nos llevó a determinar libremente ese camino de entre muchos otros.
Si le preguntamos a un grupo de personas, cual de ellas se considera libre, de seguro obtendríamos una respuesta afirmativa por parte de todas o la gran mayoría; se sabe que los seres humanos somos libres, sin embargo; muy pocos de ellos podrían darnos una definición de lo que es la libertad. Libertad corresponde a la ausencia de impedimentos, pero no cualquier impedimento, sino solo los que atenten contra la naturaleza del ser . Por esta razón, aunque no podamos volar o bien no podamos romper las leyes seguimos siendo libres, ya que estos actos no van con nuestra naturaleza; fisiológicamente no estamos capacitados para volar y en el caso de quebrantar la ley, como seres humanos somos seres sociales, necesitamos unos de los otros y convivimos en una sociedad donde debemos poner orden, lo que no significa que estas reglas atenten contra nuestra libertad sino que somos libres de hacer lo que consideremos pertinente pero asumiendo las consecuencias y sin atentar contra otro. Es exactamente en esto donde podemos aplicar la frase de Jean Paul Sartre “ Mi libertad se termina, donde empieza la de los demás” .
La libertad humana corresponde a un caso aparte, somos los únicos capaces de determinar completamente nuestras acciones a partir de nuestro plan de vida; de acuerdo a este plan elegiremos entre los múltiples bienes que se nos ofrecen. Es por esto que se habla de un ser humano indeterminado y que debe determinarse.
En esta capacidad de determinarse, que hace cada acto libre que realicemos tenga una
estrecha relación con la voluntad, esta que se define como “un apetito intelectual que tiende hacia lo bueno”, es decir, que siempre nos guiara a través de la razón buscando
un bien que la colme totalmente; este bien total es es según el filosofo Aristóteles, la
felicidad. Como generalmente nunca encontramos un bien total, la voluntad se conformara con bienes parciales encontrados en la realidad, pero esta los jerarquizará a través de la inteligencia; eligiendo libremente al que más se le parezca a nuestra felicidad.
He decidido empezar con esta breve introducción; sobre la relación que tienen la libertad y los actos voluntarios, ya que en el siguiente escrito planeo hacer una aproximación de este tema con el libro “ La soledad de los números primos” del físico Paolo Giordano, éste tiene como tema principal la historia de Alice y Mattia, personas con vidas marcadas por la soledad y la incomprensión en las cuales se puede observar claramente el peso de las decisiones y la trascendencia y consecuencias que estas tendrán en nuestras vidas.
Empezaré hablando de la protagonista Allice Della Rocca, su historia comienza cuando pequeña, en un rutinario día normal su padre la lleva a clases de esquiar, actividad que no era del todo su agrado; ese día iban atrasados y Alice tuvo que aguantar las ganas de ir al baño. Estando ya en la pista, esta no pudo contenerse motivo por el que defecó sus pantalones quedando ahí, en la nieve sola pensando en que hacer:
“¿Y ahora qué?, se preguntó. Eric la llamó de nuevo. Ella no contestó. Mientras siguiera allí arriba, quedaría oculta por la niebla. Podía bajarse los pantalones y limpiarse con nieve como buenamente pudiera, o decirle a Eric lo que le pasaba, o que le dolía la rodilla y debía regresar al pueblo. O también podía esquiar así, cuidando siempre de ir la última.
Pero no hizo nada de eso; se quedó allí quieta, invisible en medio de la niebla.”
Como podemos leer, en el siguiente extracto del libro, Alice tiene tres posibles opciones en ese momento; la primera involucra valerse por mi misma y tratar de limpiarse y seguir su camino, situación que le resulta bastante incomoda en la intemperie y con todo el equipo deportivo; la segunda es hablar con su entrenador Eric y decirle la verdad, o bien una mentira con tal de evitarse la vergüenza por el bochorno ocurrido; sin embargo tampoco lo hace, ya que si bien parece lo más racional y sensato, el hecho de que no ser lo suficientemente buena en el deporte y las constantes insistencias de su padre en hacerle preguntas al entrenador la hacen sentirse una molestia para este. Y por último esquiar de esta manera andando última, y bien si ya resultaba lo bastante desagradable tener que caminar así, seguir esquiando no era la mejor opción. Por lo que como decisión final, Alice determina inventarle una excusa a su padre, y seguir por otra pista y volver a casa; sin embargo no contaba con que la pista estaba cerrada y termina accidentada y sola en el medio de la nieve.
Por otro lado, tenemos a Mattia Balossino. El autor nos presenta a este personaje aun siendo un niño, como una persona aislada e increíblemente inteligente; a diferencia de su hermana gemela Michela que poseía un evidente retraso mental. Esto repercutía con fuerza en la vida de Mattia, ya que su madre, sus profesores y sus pares, lo hacían constantemente responsable a él de Michela, teniendo que abstraerse y cuidar de ella, no pudiendo desarrollarse normalmente con sus demás compañeros. Por esta razón, el día que Ricardo, un compañero de clase invitó a los gemelos a lo que era su primer cumpleaños, Mattia demostró un tanto de descontento por tener que asistir con su hermana puesto que asumió que esta vez la historia se repetiría, razón por la que le pregunto a su madre si esta debía ir, respondiendo esta última afirmativamente. Mattia resignado recibió los últimos consejos de su madre y se dispuso a marcharse a la casa de su compañero que quedaba a 10 minutos a pie de la de él. En el trayecto, este no hizo otra cosa más que mostrar su descontento con Michela, y al pasar delante del parque decidió dejar a su gemela ahí, mientras él asistía a la fiesta y la recogía a la vuelta. En efecto, pudo disfrutar del cumpleaños, sin embargo al llegar la hora de partir el pastel el pequeño volvió a recordar a su hermana y se marchó deprisa al parque. Al encontrarse allí, busco exhaustivamente pero no pudo encontrarla viéndose acongojado por las consecuencias de la decisión que había tomado anteriormente.
Generalmente cuando somos más pequeños y también en la adolescencia nos pasan cosas así, tenemos ideas y tomamos decisiones apresuradas creyendo en el momento que son increíbles pero que viéndolas racionalmente no tienen nada de bueno.
Como vemos en ambos protagonistas, aun cuando eran muy pequeños, ambos se vieron en distintas posiciones que lo hicieron tomar una determinación en referencia a lo que debían hacer. Por un lado tenemos a Alice, quien prefirió valerse por si sola, con tal de no ser el hazmerreír de sus compañeros teniendo como consecuencia un accidente; y en el otro tenemos a Mattia, quien tomo como bien mayor la aceptación de sus compañeros, dejando abandonada a su hermana. Como podemos ver en ambas determinaciones, y si bien los protagonistas todavía no adquirían un alto grado de madurez, ambos eligieron libremente, buscando a través de la voluntad cual sería su bien mayor; en este caso ambos prefirieron optar por la aceptación social; creyendo que eso los acercaría a su felicidad.
Y es también en la etapa adolescente, al menos para Alice, que la aceptación social sigue siendo su bien mayor; la muchacha estaba casi obsesionada con una de sus compañeras de escuela, Viola Bai, quién era conocida por ser la más popular del colegio, ya que para muchos adolescentes representaba la idea de una falsa libertad donde reinaba el alcohol, las drogas y el sexo; sin embargo ellos no lograban visualizar más allá de sus sentimientos donde se escondía una chica frustrada por el rechazo de un amigo de su hermana. Un día Viola y sus amigas, le ofrecen un dulce que anteriormente fue arrastrado sobre el suelo y la mugre del lavabo frente a sus ojos, cosa que a Alice no le importo mucho con tal de poder ganarse la “amistad” de este nuevo personaje. Si lo vemos desde nuestra perspectiva, no suena para nada cuerdo; y si la voluntad es un apetito intelectual que tiende hacia lo bueno ¿Cómo es posible que ella haya aceptado esto? Efectivamente la razón esta de por medio, y al analizar las prioridades de ella, se da cuenta que aunque perfectamente Alice podría haberse defendido del ataque y seguido su camino, o pensándolo mas cercano a la salud, esta podría haber pensado que agarraría una infección estomacal; ejerce su libertad y una vez más escoge la aceptación social como su bien mayor no importándole las otras consecuencias que podría acarrear esta situación, sino tan sólo el no perder la oportunidad de estar con este grupo de chicas.
Alice se muestra claramente enceguecida por las superficialidades del periodo adolescente, esto lo demuestra como primer punto, su evidente anorexia; enfermedad que generalmente se desarrolla en mujeres durante esta etapa de la vida , donde las muchachas son mas susceptibles a influencias externas que le muestran que lo importante se encuentra en lo físico, es por esto que decide tomar la comida como un objeto malo y la rechaza constantemente. En verdad cuando somos adolescentes, comienzan una serie de cambios, que nos hacen sentirnos con mayor libertad para realizar ciertas cosas, muchas veces queriendo pasar por alto la autoridad de nuestros padres por no estar de acuerdo con muchas de nuestras ideas; este también es el caso de Alice cuando decide hacerse un tatuaje para agradar a su supuesta amiga Viola; su padre que se lo había prohibido tajantemente, pasa totalmente a un segundo plano y Alice decide actuar con ayuda de Soledad para conseguir su objetivo.
Si nos damos cuenta, en nuestras decisiones siempre influyen terceras personas que comparten con nosotros; de hecho muchas veces, al momento de tomar una decisión acudimos a un ser querido y le pedimos nos ayude a escoger la mejor opción; pero quisiera hacer hincapié en que esta persona es de importancia para nuestro ser ya que esto se refleja claramente en la historia cuando a Mattia le llega una carta de una importante Universidad extranjera con una tentadora oferta de trabajo. Como el protagonista se encontraba en su casa al momento de recibir la noticia, los primeros en darle consejo sobre esto son sus padres; estos, en especial su madre, le muestran la propuesta como una excelente oportunidad de emprender el vuelo, sin embargo; Mattia aún no parece muy convencido por lo que decide consultarlo con el único amigo de su etapa escolar, Denis. Cuando Denis recién digiere la noticia, también tiende a hablarle de las bondades que tendría para él trabajar en el extranjero; pero Mattia sintiéndose más en confianza con él, le comenta que el haberse besado con Alice lo tiene confundido por lo que le sugiere que se quede con ella, ya que su trabajo puede ser encontrado en cualquier lado. De manera repentina, Alice aparece en casa de Mattia; podríamos decir que casi justo a tiempo para ayudarlo con la determinación:
“-Bueno, pues ¿a qué esperas? Vete. Total, aquí no hay nada que te importe, me parece -murmuró.
Mattia notó que se le hinchaban las venas del cuello. Quizá porque iba a llorar. Desde aquella tarde en el parque siempre se lo parecía, como algo que se le atragantaba; al parecer, sus conductos lacrimales, tanto tiempo obturados, se habían abierto por fin y todo lo que llevaba dentro pugnaba por salir. Con voz algo trémula dijo:
-Pero si acepto, tú me...
-Yo te ¿qué? -Y lo miró como si mirase una mancha en la colcha-. Yo los siguientes cuatro años me los imaginaba de otro modo. Tengo veintitrés años, mi madre está agonizando y yo... -Movió la cabeza-. Aunque a ti esto te importa muy poco. Sólo piensas en tu carrera.
Era la primera vez que utilizaba la enfermedad de su madre para atacar a alguien y no se arrepintió. Lo miró como si le pareciera más pequeño. Él no replicó. Repasaba para sus adentros las instrucciones para respirar.
-Pero descuida -prosiguió ella-, que ya tengo a alguien a quien le importa. En realidad venía a decírtelo. -Hizo una pausa durante la cual no pensó nada. Las cosas ocurrían de nuevo por sí solas, volvía a rodar por el barranco, olvidada de frenar con los bastones-. Se llama Fabio y es médico. No quería que tú... pues eso...”
Como podemos ver, la voluntad duda cuando no existe un bien perfecto . En este caso a Mattia se le esta presentando un excelente trabajo con la condición de que es muy lejos de Alice, y se da cuenta que esto le provoca un sentimiento de angustia. Si lo analizamos mejor, nos damos cuenta que Mattia antes de tomar esta decisión le consulto a otras personas que le aconsejaron que se marchara; y si bien este pudo haber escuchado a cientos de personas que le dijesen que aceptara, solo bastó la opinión de Alice para que este no titubeara más y decidiera dejar el país. ¿Cómo es posible que un simple beso afectara de tal manera al protagonista para qué este ponga en duda la que podría ser la oportunidad laboral de su vida?
He hablado tanto de estos actos voluntarios y su relación con la libertad, que parece casi un mecanismo autómata el tener que tomar una decisión; pero en caso de que así fuese, las relaciones humanas no serían tan complicadas como en la vida real. Si bien la racionalidad, es la capacidad que nos distingue de plantas y animales; no todas nuestras acciones están dadas por la inteligencia y la percepción. Como pudimos ver en todos los ejemplos que di anteriormente, al analizarlos desde nuestro punto de vista la decisión más sensata parecía muy fácil de tomar sin embargo, como ya sabemos los seres humanos somos un todo integral donde no podemos dejar de lado los sentimientos, que influyen inevitablemente en todo lo que hacemos ya que es imposible que podamos controlar sus apariciones; los sentimientos muestran nuestra subjetividad y además nos hacen actuar con mayor fuerza y empuje motivados por estos o bien pueden perturbar nuestras acciones motivo de un sentimiento exagerado; además no los podemos tomar con tanta ligereza porque tienen efectos físicos en nuestro organismo.
En el mismo extracto anterior podemos visualizar claramente, la influencia de los sentimientos en el accionar de las personas 8. Mattia sabia que algo ocurría en su interior después de ese beso; y Alice había marchado hasta su casa para saberlo, sin embargo ambos protagonistas se dejaron llevar por estas pasiones, especialmente Alice quien percibe solamente frialdad en Mattia dando por terminada lo que podría haber sido el inicio de una relación amorosa entre los dos.
Es así como él decide marcharse sin confesarle sus sentimientos a Alice, esta lo hace de
igual manera resignándose ante el nombre de Mattia Balossino. Quizás si Alice hubiese
expresado el verdadero motivo de su visita, Mattia se habría ido animado a decirle lo qué el sentía también; o bien si él hubiese dejado de lado esa posición indiferente que
siempre tenía y le hubiese dicho que no importaba Fabio ni nadie que se interpusiera,
que él también había sentido ese beso las cosas hubiesen terminado de otro modo. Pero no lo hicieron, ejercieron su libertad y decidieron dejar las cosas así también motivados por el orgullo.
Es en este punto de la historia donde el titulo del libro nos hace algo más de sentido, puesto que al igual que la metáfora de los números primos gemelos, para Mattia y Alice ha llegado la hora de separarse y tomar caminos distintos. Por el lado de ella, decide aceptar a Fabio, creyendo que el representa lo más cercano que encontrará al amor y a la felicidad; en cambio él decide refugiarse en la cómoda rutina y el trabajo.
El tiempo pasa, y cada uno sigue su ruta separada tratando de construir su vida; las cosas no son como antes pero un día en que Alice cree encontrar a Michela y le envía una carta a Mattia pidiéndole que vuelva este no titubea y vuelve sin entender mucho pero porque ella es la que se lo solicita. En el reencuentro se dan cuenta que han cambiado, aunque después de pasar un rato juntos una vez más Alice toma la iniciativa y lo besa, de nuevo perturbando la tranquilidad de Mattia. Este en un primer momento decide que esta vez no dejara pasar la oportunidad y esta vez si actuará de la manera que espera Alice pero su concepción cambia completamente cuando ve en el baño la toalla con las iniciales de Fabio, recordándole que el tiempo había pasado y que ya había dejado pasar una primera oportunidad y que en verdad esta no tenia mucho sentido. Ella por su lado, analiza la situación y se da cuenta que en verdad esforzarse no vale la pena; dejando las cosas en nada y tampoco contándole nada a Mattia sobre Michela.
Es así como termina esta historia, con sus dos protagonistas separados, no obstante, este no es el típico final que se espera de una historia romántica, ellos no están tristes puesto que saben que tuvieron las oportunidades y no las aprovecharon; y que en gran parte ellos son los que encauzaron este final. Tal como dice el autor en las últimas páginas “ Ocurría en las películas y ocurría en la vida real, todos los días. La gente no perdía el tiempo, se aferraba a unas pocas casualidades y fundaba sobre ellas su existencia”
Como podemos ver, nuestra vida esta dada por acciones; somos libres de ejercerlas y en la mayoría de los casos nosotros decidimos con nuestra libertad cuales realizamos y cuales no para constituir lo que será nuestra única e inigualable biografía. Esto es más
complicado de lo que parece, ya que muchas veces existen influencias externas que no podemos controlar y que nos hacen tomar estos rumbos sin toda la racionalidad que supuestamente nos distingue como seres humanos, lo que nos trae consecuencias en nuestra existencia que a veces es difícil borrar. Tal como manifiesta Paolo Giordano, el autor de este libro “ Las decisiones se toman en unos segundos y se pagan el resto de su vida”
sábado, 17 de septiembre de 2011
Cosas que pasan

Era una maldición. Me empezó a ir mal en las materias, ya no tenía ganas de estudiar y por primera vez el nombre de un chico me zumbaba repetitivamente en la cabeza: Cocol.
Él tenía 4 años más que yo. Y convengamos, de 18 a 14 años hay bastante diferencia. En ese momento no me interesaba aquello en lo más mínimo. Me creía madura y con ganas de conocer a un hombre a quien amar. Me dediqué entonces a escribir poemas y clichés sobre lo dorado de sus “cabellos”, el profundo azul de sus ojos y demás lugares comunes que aparecen en toda tarjeta de salutación. Me creía toda una poetiza. Él era el típico jugador de rugby carilindo. No más que eso. Años más tarde lo comprobaría. Pero en ese momento Cocol era lo mejor que me pasaba y convengamos: no me pasaban muchas cosas. El colegio apestaba, con mis hermanos me peleaba bastante, tenía problemas de identificación social, me costaba muchísimo ir a clases, no tenía amigas: era la presa perfecta de un cazador que me ignoraba. Que sabía que existía, pero que decidía ignorarme completamente. Porque si no me hubiera visto, si hubiera desconocido mi existencia quizás habría sido menos doloroso. Pero él decidió ignorarme por completo.
Así empecé a pasar las horas de clase escribiendo hojas enteras con su nombre y el mío entrelazados, de diferentes colores, rodeados de corazones o la decoración de turno. Cocol ocupaba el 95 por ciento de mi mente y el resto lo ocupaban la no-comida y mis ganas de ser echada de aquella institución. Mis carpetas y apuntes estaban llenos de poemas y cartas que jamás llegarían a destinatario. Hasta que una tarde me decidí.
Había escrito la carta más dulce en catorce años de existencia. Allí le confesaba mi amor adolescente, que aparentaba ser puro y comprensivo. Un amor verdaderamente inexistente que provocó el dolor más fuerte que había sentido jamás. Recuerdo haber tomado un taxi hasta el club de rugby donde pensé que estaría entrenando. Estaba todo planeado: iba a llegar, con la intención de anotarme en la pileta del club para la temporada de verano, me tropezaría con él de improviso y dejaría caer la carta. Él la tomaría entre sus manos, yo sonreiría y me alejaría caminando graciosamente.
Nada de eso ocurrió. ¿Por qué uno se imagina tremendas estupideces? ¿Por qué pensé que iba a chocarme con él? Porque mi intención no era cruzarlo, sino chocármelo... supongo que era más romántico un tropezón amoroso.
Entré en el club, nerviosa, muy nerviosa. Con la carta sujeta por mis sudorosas manos. Un vistazo a la izquierda. Un vistazo a la derecha. Nadie. ¿Por qué pensé que iba a estar? No sé. Supongo que a esa edad las cosas tienen que salir como uno quiere, como uno sueña, como uno anhela. Más tarde aprendería a dejar de soñar. Ahora necesitaba verlo a Cocol. Y no estaba. Nunca estuvo.
Volví llorando. Atravesé las canchas de rugby desconsoladamente. Llorando amargada, con bronca porque Cocol no estaba. Con bronca porque me había imaginado que estaría. Con bronca porque era una estúpida. Con bronca porque hubiera sido más fácil llamarlo por teléfono. Con bronca, mucha. Y tristeza.
La semana siguiente terminó de desabastecerme de amor propio cuando escuché de un compañero de clase el rumor: “Cocol está de novio con la hermana de Mengano”. Invento. Porque después de “está de novio...” dejé de escuchar. O se me cancelaron los oídos, o se me cumplió el deseo de ser sorda y permanecer así por toda la eternidad. Nunca iba a poder superar este amor con Cocol. ¿Por qué me hacía esto? (¿Qué me estaba haciendo?).
Los amores juveniles son así. Obsesivos, absolutos: a todo o nada. Lo terrible es que seis años después uno siga comportándose de esa manera. Lo doloroso es que definitivamente así se quede uno: siendo una maldita obsesiva. Supuse que tenía que superarlo... pero nada parecía cambiar. Cocol seguía en mi cabeza. Lo perseguía, lo buscaba, me escondía, llamaba por teléfono y cortaba. Me sentía necesitada: de su voz, de sus palabras silenciosas, de sus miradas. De mis inventos. De eso vivía: del timbre que le había atribuido a la voz de Cocol, de la personalidad que le compré, de un futuro ideal juntos, donde no existiera la diferencia de edad. En mi cabeza podíamos ser felices y no entendía por qué no se concretaba mi sueño. Me enojé con dios y con el mundo. Dejé de creer en el Ser Divino y empecé a maldecirlo. “Si Dios existe, no puede estar haciéndome esto”. No pensaba que Dios estaba ocupado en cosas más importantes, porque definitivamente, para mí a los catorce años, no había algo más importante que Cocol. Y Cocol y mi salud mental iban de la mano, irremediablemente. Así como también: la falta de Cocol y mi depresión eran mejores amigos.
Y sí, una vez más recaí en la adicción a Abzurdah, como si me hiciese lo suficientemente bien...
miércoles, 13 de julio de 2011
Balance primer semestre 2011.

Bueno, que tanto les puedo decir de este primer semestre; ingresé a la universidad que quería a la carrera que escogí, tenia bastantes expectativas y se cumplieron en su mayoría. Conocí nuevos amigos, en general de fuera de santiago, que me mostraron una realidad distinta y tambien muy igual a la mía. Me reencontré con él, creyendo que obviamente ahora que estaríamos más cerca todo sería color de rosa, sin embargo todo se fue esfumando a medida que mis notas fueron aumentando; como siempre suele serlo, asi que todo queda en nada y me deja con la sensata decisión de que aunque sea díficil debido a las circunstancias; debo olvidar a Mr. W. Por otro lado, como olvidar el lado acádemico, aquel que tanto me costo sacar adelante esta vez junto con mi orgullo puesto que ya no era la destacada, ahora tenía que estudiar y aún asi no me iba como esperaba pero eso fue mejorando a medida que perdía mi vida amorosa y social. Obvio, como olvidar lo social; en marzo conocí los carretes de verdad, aquellos donde la gente tomaba hasta hablar mal y donde se bailaba reggaetoon, junto con ellos conocí el alcohol, brebaje que resultó no ser del todo indiferente para mi persona pero , sin embargo no se convirtio en mi amigo más cercano a diferencia de otros; tambien conoci la independencia, la libertad y los planes propios; por otro lado aprendi a valorar a mis amigos de lejos, a mantener amistades a larga distancia y a saber distribuir el tiempo y dar prioridades. Y como conocí todo esto, era algo simple pensar que yo iba a cambiar de muchos modos, es asi como tambien conoci la rebeldia adolescente, los toques de queda y las discusiones con mamá promoviendo aquella niña que hace mucho no existía.
En conclusión, salud siempre había; amor, mejor ni hablemos de eso y dinero, ahora es menos y eso depende de mi papá hasta que me deje trabajar. Igual a este semestre le daria un +.
domingo, 12 de junio de 2011
No se ve, pero siento que hay en mí algo que esta cambiando.

Ya no sé me ocurre que escribir, lo único que se es que la vida sigue en aquel camino de esa felicidad superflua que no tiene mucho sentido en lo continuo pero si en esos pequeños instantes donde al menos olvido que no todo es como quisiera visionarlo. Creo que nadie dijo que sería fácil, nunca la vida sigue un trayecto fácil y si asi fuese estoy segura que me quejaría de un aburrimiento laxo que afortunadamente no presento, a excepciones donde no encuentro que hacer pero tal como una persona normal. Ahora deberia estar estudiando bioestadistica pero no lo estoy haciendo por una extraña razón; algo me falta ultimamente, esa rara presion que me hacia estudiar y preocuparme por cosas tan vanales como mis notas. Ahora entré en este nuevo mundo donde tán solo vivo y me dedico a tratar de entenderlo y hacerlo propio, mientras también trato de entenderme a mí que cada día sufro de más cambios sicoticos que me hacen darme cuenta que hace mucho tiempo dejé de ser la que solía ser antes.
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